Textos de ayuda para niños sobre la muerte y el duelo

Corazón y la botella“Entonces se sintió insegura y pensó que debía poner su corazón a salvo. Al menos por un tiempo”. Esta historia es sobre una niña muy feliz que de pronto pierde al padre y decide proteger su corazón para no sufrir. Lo mete dentro de una botella atada al cuello y lo anda cargando siempre. Está con ella, pero desconectado, encerrado. El Corazón y la botella de Oliver Jeffers (Ed. Fondo de Cultura Económica, México) habla sobre la pérdida de un ser querido y cómo lo maneja la protagonista. Ella decide encapsular su corazón, pero con el tiempo, se da cuenta de que su vida ya no es igual. Ya no sentía curiosidad por las maravillas del mundo y la botella se había vuelto muy pesada. De pronto encuentra una pequeña niña que le recuerda a ella antes de perder a su padre. Juntas recuperan su corazón. Este libro ayuda a los niños que han sufrido una pérdida a entender sus sentimientos y que es normal tratar de esconderlos y hacer como que no pasa nada, pero si no se habla, si no se expone, tampoco se puede procesar y la carga se hace muy, pero muy pesada. Tanto, que puede impedirnos ser felices por el resto de nuestras vidas.

Cuentas de elefante“Si la cuenta no fallaba, había hecho hoy su último balón. ¿En verdad habría sido el último? Y mañana, estaría vivo todavía?” Este libro cuenta la historia de un elefante que cada año que pasa aumenta en uno los balones de caca que hace cada día. Mientras tiene un año, hace un balón cada día, cuando tiene 2 años hace 2 balones de caca diarios hasta que cumple 3, y así sigue hasta llegar a los 49 años. Luego, empieza a restar un balón por cada año que pasa. Hasta que llega a los 100 años. Y entonces, ¿que pasará con él? Cuentas de Elefante de Helme Heine (Ed. Fondo de Cultura Económica, México) ayuda a que los niños reflexionen sobre la vida y que hay un comienzo y luego un fin. Y que cuando llega el fin no hay que tener miedo, porque se va a otro lugar donde están todos los elefantes que ya cumplieron su ciclo. Este libro en la tapa trasera habla sobre que ayuda a los niños a sumar y restar, lo cual es cierto porque hacen cuentas hasta el 50 y de regreso, pero yo creo que lo importante no es eso, sino que al llegar a cero al final, nos abre la puerta para hablar sobre la vida y la muerte. De hecho, yo lo compré pensando que era para aprender a sumar. Jamás me imaginé que tendría ese otro sentido que me resultó mucho más interesante. Mi esposo empezó a leerlo para nuestra hija sin saber de qué se trataba y al final quedó conmovido hasta las lágrimas.

En nuestra sociedad en general se le teme a la muerte y se trata de ocultar como si nunca fuera a suceder. Nadie se prepara para eso: ni como el que se va a morir ni como el que presencia (o sufre) la muerte de otro. El duelo y todos los procesos para asimilar estos inevitables hechos los pasa cada quién como mejor puede. Para mi es importante preparar a mis hijos y a mi misma en estos temas. No siempre hay un final feliz y si podemos prepararlos desde pequeños a que conozcan la muerte como algo natural en la vida, podremos ahorrarles más sufrimiento en el futuro. Para que protejan su corazón, pero no dentro de una botella, aislado ni desconectado, sino que aprendan cómo es la vida real, con nosotros de la mano. Les invito a leer un post que escribí sobre la muerte de mi padre y cómo lo terminé de procesar 40 años después. Como nadie sabe el día que morirá, vivamos cada día en plenitud y el día que nos toque, nos tocará sin remedio. Que valga la pena y estemos satisfechos de nuestra vida el día que muramos.

Publiqué este post originalemnte en noviembre del 2013. Lo publico de nuevo ahora que estoy reorganizando mi sitio.