La importancia de sufrir los duelos

El Camino de las Lágrimas de Jorge Bucay Ed. Océano 2010

He leído varios textos de Jorge Bucay, incluso comenté uno recientemente en mi blog. Algunos me llegan al corazón inmediatamente y otros no tanto. Este en particular me gusta mucho. Es parte de una serie de 4 libros: El camino de la autodependencia, El camino del encuentro, El Camino de las Lágrimas y El camino de la felicidad. Es el primero que leo de la serie. En realidad lo compré para regalárselo a una querida amiga que pasa por momentos difíciles y pensé que le ayudaría a ver las cosas de otro punto de vista. Se lo daré pronto y espero así sea.

El Camino de las Lágrimas de Jorge BucayHabla sobre el duelo en general, pero no solo el duelo que se lleva luego de la muerte de una persona, sino de muchos tipos de duelo. La mayoría por la muerte pero no son todos iguales, existen sus diferencias: la muerte de un ser querido, el suicidio de un ser querido, muerte de la pareja, la pérdida de un hijo, pérdida de un embarazo. Y duelo por otros tipos de pérdidas: por divorcio, por vejez, por enfermedad, por cambio de situación financiera, por cosas que quisimos y nunca llegamos a tener. Tiene un apartado especial sobre el duelo que sufren los niños y los más jóvenes y también cómo acompañar al que va a morir.

Ante todo lo que más me gusta es que hace ver lo importante de pasar por el duelo, por todas sus etapas. Saber reconocerlas y no negarlas. Tapar el sol con un dedo es imposible y si no se vive, no se sufre y no se supera el duelo, quedarán huellas escondidas y saltarán cuando menos lo esperemos. Jorge Bucay dice que para que todo ser humano pueda en verdad crecer, debe experimentar una serie de emociones como el enojo, dolor, impotencia, nostalgia, vacío entre otros que se asocian a una pérdida. También hace hincapié en que todas las pérdidas por pequeñas que sean, requieren un proceso para sanar. Según la gravedad de la pérdida será el tiempo que lleve superarlo. Habrá algunas que tarden años si es que siquiera se sobrepasan. Hay pérdidas que nos pueden aterrorizar tanto que nos consumen en vida.

Y como en muchos de sus textos, los acompaña de cuentos o metáforas para hacer más clara la idea. Uno de ellos platica sobre la muerte de una mujer. Llegan los servicios médicos y no hay nada que hacer. Le informan a su esposo que ella ha muerto, y él simplemente en su honda tristeza dice: “Me muero”, y se muere en ese mismo momento. Su creencia era que no podría vivir sin ella y lo cumple. Jorge Bucay nos detalla todos las etapas del duelo, de lo que se puede hacer para superarlo mejor y lo que no debe hacerse. Me parece muy atinado que menciona el efecto que nuestro duelo puede tener en las otras personas. Es tan común que nuestros seres queridos quieran que no suframos y se les hace muy fácil “animarnos” a no llorar, a olvidar, a hacer cosas para alegrarnos para que dejemos de sufrir. En realidad, lo que quieren hacer es que dejemos de manifestar nuestro sufrimiento porque no saben qué hacer con el propio, frente a lo que despierta en ellos vernos así. Lo mejor que podemos hacer para ayudar a alguien que pasa por un duelo es escucharlo, acompañarlo, permitirle llorar y sacar su dolor como pueda aunque nosotros pensemos que en su lugar lo haríamos diferente. Cada persona tiene su historia, su forma de sobrevivir y llevar sus emociones a cuestas. Con una pérdida, se la que sea, será de la forma que cada quién pueda como logre superar ese dolor o aprender a vivir con él. Llevará su tiempo, pero puede lograrse. Es muy difícil entender que con cada pérdida hay crecimiento y hay lugar para lago nuevo.

Hay que respetar el duelo, el nuestro y el de los otros. Considero que es clave reconocer que cada quién lo lleva a su manera. Y que todo lo que empieza tiene que acabar: cada pareja termina de una u otra manera, cada triunfo se acaba, cada meta puede volverse inalcanzable, cada momento presente acabará, cada vida llega a su fin.

Este post lo publiqué originalmente en septiembre del 2015